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Rincón Olvidado

Domingo tarde

Domingo tarde

Domingo tarde, papel de calco. Un domingo tras otro, siempre es lo mismo. La cama sin hacer, la calle desierta y la música al tope. Hoy, por fin, será el último domingo de la primavera con cantinela futbolística y con los bares intransitables. Y es, además, el último domingo de la primavera, que ya llegan las hogueras. Quiero salir de casa, pero por no levantarme, la verdad es que no me apetece, aunque lo haré. Más tarde que temprano, que la cama aún está sin hacer y me puedo tumbar en cualquier momento y recordar la noche de ayer, rara, surrealista, pero a la vez interesante.

Los domingos por la tarde no sirven para nada, sólo para hacer más agónico el camino hacia un nuevo lunes. Los lunes deberían empezar al mediodía del domingo, enlazando directamente el fin de semana con la nueva semana laboral.  Así, nadie se hastiaría en un domingo tarde e iría con buena cara al trabajo, recordando los grandes momentos del fin de semana agujetoso y raro, pero divertido al fin.  Junto con los creadores de los meses bisiestos (estos que son un día más que otros años y cobras lo mismo), los inventores del domingo por la tarde deberían ser ajusticiados, o al menos, los programadores de televisión.

En fin, que voy a salir un rato a ver si me despejo...

2 comentarios

Albertico -

Sabes qué? Que me ha gustado tu idea de que empezara el lunes el domingo después de comer, y el viernes terminar antes, es una muy buena idea.
Por cierto, gracias por positarme en inzivilizado.wordpress.com
Te espero!!

Alber -

Puedes apañarlo tal que haciendo la noche del domingo lo mismo que la del sábado. Esta vez con carbohidratos en el cuerpo. La cosa es quejarse, oiga.