Ayer, la verdad es que mucho Pilar, mucho Pilar no tuve, pese a que fuera el
pregón y
la policía hiciera sus cositas mientras un grupo de personas intentaba elevar una pancarta con el lema
OTAN NO. Ya véis cómo se las gastan. Pero yo me fui de boda a
Pedrola. Se casó una prima, sin más. Hoy, ha sido un día con una de esas resacas de las de
por qué me habré levantado y he bajado con
Toño,
Gusi y
Céline a dar una vuelta por el centro y a cenar.
Hoy, sí, he cumplido mi gran deseo e ilusión de este Pilar, que no era otro que comprarme uno de esos
megáfonos para cantar
"Tractores, cosechadoras" y otros grandes éxitos del cancionero popular.
Os contaré nuestras andanzas con él. Me voy a dormir.